Cirugía dermatológica

La cirugía dermatológica trata lesiones benignas y malignas de la piel cuando existe indicación clínica, con planificación basada en el diagnóstico, la ubicación y las características de cada paciente.

Campo quirúrgico con equipo, manos enguantadas e instrumentos preparados

No toda lesión necesita ser operada. La decisión quirúrgica debe surgir después de una evaluación adecuada y, en muchos casos, de la confirmación diagnóstica por dermatoscopia o biopsia.

Cuándo puede indicarse una cirugía

Los procedimientos pueden considerarse para tumores cutáneos, lesiones sospechosas, quistes, nevos, lipomas y otras alteraciones que causen síntomas, riesgo clínico o necesidad de aclaración diagnóstica.

Lesiones sospechosasEvaluación y eventual excisión según el diagnóstico.
Tumores cutáneosPlanificación según tipo, extensión y ubicación.
Lesiones benignasTratamiento cuando existe indicación clínica o funcional.
BiopsiasToma parcial o total para examen histopatológico.

Cómo se realiza la planificación

La planificación considera tamaño, profundidad probable, ubicación anatómica, líneas naturales de tensión, posibilidad de cierre directo, necesidad de colgajo o injerto, e impacto funcional y estético.

Cuando existe sospecha de cáncer de piel, el informe histopatológico ayuda a definir márgenes, técnica y necesidad de seguimiento adicional.

Etapas del cuidado quirúrgico

  1. Evaluación. Examen clínico, dermatoscopia y definición de la hipótesis diagnóstica.
  2. Investigación. Biopsia o exámenes complementarios cuando sean necesarios.
  3. Planificación. Discusión de la técnica, anestesia, cicatriz esperada y recuperación.
  4. Procedimiento. Ejecución con técnica adecuada al lugar y al diagnóstico.
  5. Seguimiento. Curaciones, revisión, retiro de puntos y control.

Recuperación y cicatriz

El tiempo de recuperación depende del área operada, el tamaño de la lesión, la técnica empleada y las condiciones individuales. Las indicaciones por escrito, el cuidado del apósito, las señales de alerta y la fecha de control forman parte del tratamiento.

Las fotografías no permiten definir con seguridad la necesidad de cirugía, la técnica o el margen adecuado. La evaluación presencial es necesaria.